Clientes Nocivos

Cuando estamos emprendiendo, cualquier cliente que nos quiera pagar puede parecer bueno, pero nada más lejos de la realidad. A continuación hablaré de mi experiencia personal e intentaré rescatar de mi memoria, algunas experiencias y lo aprendido de ellas.

Cuando hablo del Cliente Nocivo, hablo de aquel que es capaz de dilatar un proyecto a base de cambios impagados o mal pagados y que nos hace dedicar un tiempo más que imprevisto en avanzar su proyecto con exigencias y saliéndonos por completo del guión Para ello voy a catalogar en Cliente “barato” y Cliente “caro”, que aunque al final son igual de nocivos, al final se resume en retraso en los tiempos y desesperación hasta ver la luz (del final del tunel). Creo que podría definirlos de la siguiente manera:

El más destacable es el cliente “barato” normalmente este tipo de cliente es muy exigente con lo que quiere, te regateará incluso la propuesta con precio cerrado. El problema de este tipo de cliente, es que suele venir con algún tipo de promoción que tengas, es decir, si haces un trabajo por un precio irrisorio, ten en cuenta que el cliente que conseguirás es el que valora tu trabajo en ese o posiblemente, más bajo coste.

Muchas veces la falta de liquidez nos hace aceptarlo, no lo juzgo, yo ya he pasado por eso, pero hay que tener cuidado con las elecciones, es posible que esa rebaja te haga esclavo durante días o semanas que podrías haber realizado otro trabajo que fuera más importante y al final mucho más fructífero.

Por el contrario también está el cliente “caro”, estos suelen hacerte ver que no tienen problema en pagar, pero nunca parecen satisfechos. Los podrás reconocer por que en cada avance que le presentes le parecerá inacabado y que siempre hay algo más que hacer.

De los “caros” hay que tener cuidado, ya que pueden hacerte la “3-40”, es decir, en el primer pago soltar el adelanto (que hay que respetar y cobrarlo siempre) y luego cada vez parecer más insatisfecho hasta parecer que el proyecto no vale para nada y tendrás que realizar muchos cambios en el mismo sin cobrarlo.

Para ambos tipos de clientes, la solución es una propuesta bien redactada tras una muy buena consultoría en la que se detalle cada punto que se tenga que realizar. Marcando tiempos y costes por cada parte del desarrollo.

No voy a hablar mucho más de como realizar una propuesta, ya que lo hablaré más adelante, pero es la salvación frente a este tipo de cliente.

Algo muy importante es saber valorar el coste de conseguir un cliente y de mantenerlo. Está claro que para conseguir un nuevo cliente hay que realizar una inversión, tanto económica como de tiempo. Si se quiere realizar una campaña, habrá que realizar un estudio previo, luego buscar la manera de poder entrar al cliente, realizar las acciones pertinentes y finalmente una vez captado el cliente, realizar un seguimiento hasta conseguir cerrar la compra. Todo esto tiene un coste que hay que tener en cuenta.

Así que si vais a preparar una campaña de captación, tened en cuenta al cliente que queréis llegar. Si no queréis ratas, no pongáis queso.

Espero que os sirva… y si conocéis a alguien que le pueda servir comparte!

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